viernes, 16 de septiembre de 2016

Bienvenido visitante:


En este espacio encontrarás la mezcla de las dos grandes pasiones que tengo en la vida: el turismo y la historia. En este blog estaré subiendo fotos y textos sobre los recorridos realizados a través de la República Mexicana, así como anécdotas y datos curiosos relacionados con la historia de dichos espacios. También escribiré sobre zonas arqueológicas, platillos típicos, artesanías, restaurantes y civilizaciones ya desaparecidas. Espero disfrutes leyendo de la misma manera que yo disfruto escribiendo en este espacio.
-Enrique Ortiz García-


Templo mayor de Tenochtitlán, Ciudad de México. Foto: Enrique Ortiz

La historia del Pozole

El origen del Pozole
Después casi un año se nos vuelve a presentar la fecha del 15-16 de septiembre, para la alegría del pueblo mexicano que tiene la oportunidad de planear algún viaje recreativo o simplemente descansar de la monotonía laboral. Durante las fiestas patrias, muchos de nosotros tenemos la oportunidad de disfrutar de la deliciosa gastronomía típica mexicana. Entre algunos de los platillos que degustamos en estos días se encuentra la birria, los pambazos, las enchiladas, las carnitas. Pero seguramente me podrán secundar cuando digo que sobre todo estos, destaca el pozole.
El pozole. Foto: Wikipedia commons

Visita a la zona Arqueológica de Atzompa en Oaxaca

Los palacios. Foto: Enrique Ortiz

Imaginemos a un castillo medieval del Loire francés. Una fortificación en la cima de una montaña en la que gobernaba una familia que seguramente se dedicaba a la guerra. A pesar de estar en la cima de una montaña contaba con muchos servicios como talleres artesanales, canteras, servidumbre, guardias y guerreros. Inclusive baños, capillas, y áreas para realizar ejercicios. ¿Acaso hay evidencia de algo similar en Mesoamérica? Sí efectivamente aunque bajo un contexto cultural-religioso-histórico diferente y se ubica en el poblado de Santa María Atzompa (Sobre la cabeza del agua, nombre náhuatl dado por los mexicas al sitio) en Oaxaca.

El área fue explorada por primera vez en el año de 1937 por el arqueólogo Jorge Acosta quien formaba parte del equipo de Alfonso Caso (el titular de las excavaciones en Monte Albán y quien encontró la famosa tumba 7). Su principal objetivo era buscar las tumbas y resguardar su contenido antes de la llegada de posibles saqueadores. Después de años de tener poca actividad, en el 2007 se retomaron las exploraciones en el área con el “Proyecto Arqueológico del Conjunto Monumental de Atzompa”. Finalmente en el 2012 el lugar abre sus puertas al público.